Guía sencilla para comprender qué es una URL y cómo funciona

URL es el acrónimo de Uniform Resource Locator; traducido al español sería algo como localizador uniforme de recursos, aunque esto no nos dice gran cosa.

Sin las URLs, Internet sería muy diferente. Entre otras cosas, no sería tan intuitivo como es ahora mismo.

¿Todavía no sabes qué es exactamente una URL y para qué sirve? Esta guía te indicará todo lo que necesitas saber al respecto.

¿Qué es y para que una URL?

Una URL, también conocida como dirección web, es una cadena de texto con formato que pueden interpretar los navegadores que usamos para navegar por Internet (por ejemplo, Google Chrome o Mozilla Firefox), además de clientes de e-mails, entre otros programas.

Guía sencilla para comprender qué es una URL y cómo funciona

Por ejemplo, cuando accedemos a una determinada web, lo que hace la página o programa es hacer una llamada a la URL de la misma.

¿Pero y qué pasaría si no existiesen las URL? Lo cierto es que detrás de las mismas se encuentran la IPs. En Internet, cada página tiene asociada una determinada IP.

Una IP no es más que una sucesión de números (de 32 bits si se trata de IPv4 o de 128 bits si estamos hablando de una Ipv6).

Imagina tener que estar recordando una combinación de IP del estilo 192.168.157.005, y esto tan solo para una página. Sería ineficiente y casi imposible.

Para asociar una URL con una IP existe lo que se conoce como el protocolo DNS. Este protocolo hace la traducción inmediata entre la URL y la IP, para que nosotros tan solo nos encarguemos de introducir la dirección web de la página y esta remita a la IP en cuestión.

En definitiva, una URL sirve para encontrar más fácilmente aquello que estemos buscando en Internet.

¿Qué formato tiene una URL?

Para poder entenderla mejor, es importante conocer las diferentes partes de una URL:

  • Esquema: es el protocolo que se utiliza para transmitir datos entre sistemas informáticos y recibir información. Lo más habitual es que sea http, pero también podría ser https, entre otros.
  • Host: lo más habitual es que para el protocolo http, el host sea www.
  • Dominio: es el nombre de la web que ha elegido el propietario. Por ejemplo, Google en http://www.google.es.
  • Extensión: hace referencia al tipo de dominio; puede ser “.es”, “.com”, “.edu”, “.org”. Los podemos encontrar relacionados con un país, universales, con universidades, organizaciones, etc.
  • Puerto (opcional): opcionalmente, una URL puede incluir un puerto según el host. El puerto predeterminado para http es 80 u 8080.

¿Para qué sirven las URLs amigables?

Aunque ya hemos visto algunos de sus usos, vamos a profundizar en este tema.

1.      Mejora el posicionamiento de una web

A la hora de posicionar una web (conseguir que alcance los primeros puestos en buscadores como Google) hay muchos criterios que se deben tener en cuenta.

Uno de los más importantes es elegir sabiamente palabras clave que estén relacionadas con el proyecto y que tengan un buen nivel de búsqueda. Además, hay que saber cómo integrarlas.

Con estas keys podemos crear lo que se conoce como páginas amigables.

Por ejemplo, si tenemos una tienda online especializada en calzado, y nos interesa posicionar la long tail “chanclas baratas 2020”, quizá podrías crear una URL tal que así:

Http://nombredelsite/chanclas-baratas-2020.

  • Por un lado, mejora la posición de los buscadores, ya que estos tienen algoritmos capaces de detectar las keys comprendidas en las URLs.
  • Al mismo tiempo, consigue que las páginas sean más fáciles de recordar por parte del buyer persona (cliente potencial), lo que contribuye a afiliar a los clientes.

2.      Evita problemas de arquitectura

Una web mal enlazada puede dar muchos problemas. Debemos entender el SEO como un barco que tan solo será capaz de flotar si recibe enlaces externos de calidad y cuyos enlaces internos están bien repartidos y consolidados.

Si un enlace falla se creará un temido error 404 y se perderá parte del poder de la web a través de esta fuga.

Creando URLs amigables será mucho más fácil conseguir un enlazado lógico y evitaremos la gran mayoría de los problemas.

3.      Podrás omitir caracteres extraños y palabras complicadas de recordar

Las URLs personalizadas te lo ponen muy fácil a la hora de eliminar caracteres extraños (por ejemplo, el “/?” que viene asociado a las entradas de CMS como WordPress).

Además, también te permiten eliminar aquellas palabras que no aportan nada al SEO y tan solo alargan la URL predefinida (por ejemplo, “en” o “de”).

4.      Permiten separar varios términos

Como ya hemos visto en el ejemplo de las chanclas, en una URL podemos separar el texto utilizando guiones “-“. Esto es muy práctico para incluir palabras clave que estén formadas por 2 o más palabras, o para crear contenido más fácil de entender y de asimilar.

Esperamos que con esta sencilla guía hayas comprendido la importancia que tiene una URL y porque debemos personalizarla según las necesidades de nuestro proyecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *