Porcentaje de rebote Cómo bajarlo en 7 pasos [Guía completa]

¿Por más que revisas la tasa de rebote en Google Analytics no consigues reducirla? Muchos de nosotros hemos comprobado, impasibles, como nuestros esfuerzos resultaban infructuosos cuando, después de haber aplicado diferentes acciones, la tasa de rebote no solo no bajaba, sino que tenía un crecimiento más que evidente.

Si todavía no sabes a lo que nos referimos, o quieres encontrar un método que realmente funcione para hacer que baje, este es el artículo que has estado buscando.

¿Qué es la tasa o porcentaje de rebote?

El porcentaje de rebote es un KPI que incluyen algunas herramientas de monitorización de proyectos online, como es el caso de Google Analitycs. Esta métrica relaciona la cantidad de visitas que entran en nuestra web y el tiempo que cada usuario permanece en la misma.

En resumidas cuentas, la tasa de rebote subirá cuando un usuario accede a nuestra web y se va en cuestión de segundos sin interactuar con la misma. Llamamos interactuar a cuando se hace clic en la llamada a la acción que hemos preparado, cuando se visualizan los contenidos que hemos preparado, o simplemente cuando se pasa un determinado tiempo.

¿Pero es siempre malo que la tasa de rebote sea alta? Es importante pararnos en este punto.

¿En que se basa la tasa de rebote?

Lo cierto es que el tipo de página del que estemos hablando puede determinar en cierto grado la tasa de rebote que va a recibir. Por ejemplo, una página que esté destinada a resolver dudas sencillas tendrá una tasa de rebote mayor que una tienda online, o eso sería lo normal.

Por mucho que trabajemos en la tasa de rebote, hay ciertos límites que no podremos vencer: es raro que consigamos que nuestra tasa de rebote en la página de preguntas/respuestas sea inferior a la de una tienda online.

Ahora bien, también existen ciertos factores que pueden elevarla, como el tiempo de carga de la web, una mala optimización de los contenidos, una incorrecta categorización, etc.

Algunos ejemplos de páginas con tasas de rebote alto

La razón de que la tasa de rebote sea tan importante, y un KPI clave en el que se centran los SEO a la hora de evaluar una web, es que determina el engagement o la conexión que tiene nuestro cliente potencial con la web. Dependiendo de los resultados de dicho factor, podremos tomar diferentes acciones para cambiar la tendencia.

1)     El usuario pasa mucho tiempo en mi web y el % de rebote sigue siendo alto

Esto le ocurre a muchos webmasters. Incluyen en su web diferentes acciones con el objetivo de lograr que el usuario pase más tiempo en su web y, aun así, el porcentaje de rebote sigue siendo muy elevado.

Este caso no debería ser preocupante, ya que tiene su explicación: el lector ha accedido a la web buscando una información en concreto, la ha encontrado y no le ha hecho falta llevar a cabo ninguna interacción adicional. Aunque el porcentaje de rebote sea alto, la página ha cumplido su función.

Las páginas más susceptibles a mostrar esta tendencia son las de tipo blog, como podría ser una web destinada a solucionar preguntas, una página de interpretación de sueños, una página de significado de nombres.

En contra de lo que se piensa, un alto porcentaje de rebote en estas webs no provocará que Google nos penalice, y no perderemos vistas. Esto no quiere decir que no podamos implantar ciertas acciones que mejoren nuestra situación.

à Truco: una buena manera de reducir el porcentaje de rebote en este caso es enlazado cada entrada con un mínimo de 2 entradas relacionadas de tu blog.

2)     El usuario paga poco tiempo en mi página y el % de rebote es alto

Aquí tenemos un problema real con el % de rebote, y es que no está indicado que algo no está bien en nuestra web. Existe alguna razón por la que el usuario abandona la web demasiado pronto, y esto es lo que eleva el porcentaje de rebote.

¿Lo peor de todo? Google sí que se toma en serio esta situación y lo más probable es que te esté penalizando. No es que haga que tu web desaparezca de los resultados de búsqueda, pero estás mucho más bajo de la posición que realmente te mereces.

  • Quizá, el tiempo de carga de tu web sea demasiado alto, ya sea por la utilización de una plantilla inadecuada, por haber contratado un servidor lento, entre otros factores.
  • Es posible que el contenido sea de mala calidad, o que no esté orientado a resolver las dudas que tengan tus lectores.
  • Una sobresaturación de publicidad puede llevar a tu lector a abandonar la web ya que le será materialmente imposible leer lo que le estás ofreciendo.

Factores habituales que elevan el porcentaje de rebote en tu web

Una vez que hayamos detectado el problema en las métricas de Google Analytics es hora de detenerse y ponerse a pensar en que estamos fallando. Cuando más tiempo tardemos en arreglarlo, más audiencia podemos perder y más complicado será que Google nos pueda posicionar en nuestro sitio.

Antes de hacer nada, investigaremos para encontrar el motivo exacto del problema. Implantar mejoras sin tener ni idea de lo que se está haciendo nos puede traer más perjuicios que beneficios.

Estas son algunos de los posibles factores que podrían estar provocando el problema:

Es una landing page con poco contenido

Las landing page (también conocidas como páginas de aterrizaje) tienen el principal objetivo de vender un producto u ofrecer un servicio específico. Como tal, no se centran demasiado en cuidar aspectos como solucionar dudas o potenciar la experiencia del usuario.

Obviamente, si el único contenido que existe es aquel destinado para vender, no hay ninguno más con el que el cliente potencial pueda interactuar, lo que hará que el porcentaje de rebote se dispare.

Uno de los principales problemas de este tipo de web es que tienen muy poco contenido, siendo muy complicadas de posicionar en Google (recuerda que, para el gigante buscador, el contenido es el rey).

¿Cómo podemos solucionar esto? Podemos agregar secciones adicionales, como un FAQ de pregunta o respuesta, para que haya más recursos con los que interactuar. También las podemos complementar con una página profesional.

El texto es de mala calidad

Google mejora sus algoritmos cada día con el objetivo de detectar la calidad de nuestros contenidos. Si el texto es de baja calidad, pasarán 2 cosas:

  • Al lector no le interesará nada más detectarlo, y abandonará la web sin terminar de leer.
  • Google detectará que estamos hablando de un tipo de contenido que no es 100% original. Esto quiere decir que algún que otro fragmento estará copiado (o todo), ha sido spineado, tiene muchas faltas ortográficas, etc.

Es cierto que escribir buenos textos requiere de conocimientos y tiempo, pero hacer cualquier cosa puede arruinar tu proyecto. Siempre puedes contratar a un redactor web para que se encargue de la redacción de los mismos.

Usas keys que no están relacionadas con la web

Imagina que un lector accede a tu web buscando información sobre “cuánto tiempo tiene que hervir el calamar” y se encuentra con keys que le indican que vas a resolver esta pregunta, pero a la hora de la verdad te pones a hablar del tiempo de cocción de otros pescados.

Obviamente, en el momento en el que el lector acceda a la web y se encuentre con un tipo de contenido que no tiene nada que ver con lo que busca, no tardará en abandonarlo, y esto incrementará tu tasa de rebote.

Esto también puede ocurrir si el contenido es muy reducido, o si te dispersas con otro tema.

Siguiendo el ejemplo anterior, si el lector se encuentra con un artículo en el que tan solo le dedicas 2 líneas a hablar de como hervir el calamar, y luego rellenas con más texto, lo más probable es que al lector no le interese y termine abandonando la web.

arquitectura web inadecuada

Un problema de diseño web también podría incrementar el porcentaje de rebote de una forma importante. Quizá tengas un contenido de 10, y una exquisita selección de palabras clave, pero el diseño web te está jugando una mala pasada.

  • ¿Tienes un diseño responsive? Estamos hablando de un diseño que se adaptará a todo tipo de resolución, tanto a la de un teléfono móvil, como a la de un ordenador de sobremesa. Si la página no se ve bien en el dispositivo del usuario, es más que lógico que la abandone.
  • ¿Cuentas con una arquitectura web lógica? Esto comprende contenidos debidamente enlazados y un buen sistema de categorización. Además, debemos buscar errores de tipo 404 y corregirlos de inmediato.
  • ¿La publicidad de tu web es demasiado intrusiva? A nadie le gusta encontrarse con una publicidad tan intrusiva que leer el contenido se convierta en toda una odisea. Este es un problema que presentan muchas páginas a día de hoy.
  • Además, revisa que no existan problemas de código.

Tiempo de carga demasiado elevado

Hay muchos factores que pueden elevar el tiempo de carga de tu web:

  • Quizá hemos elegido una plantilla poco adecuada.
  • Existen ciertos plugins widgets (si usamos un CMS) que elevan la carga de procesos de forma ilógica.
  • El servidor que hemos escogido funciona muy lento.

¿Sabías que la gran mayoría de los usuarios no esperarán más que unos segundos antes de decantarse por una opción de la competencia?

Hay una herramienta de Google que nos indicará si nuestra web es rápida o no: se trata de PageSpeed Insights. A través de la misma nos aparecerá una valoración en la versión web y móvil, además de algunas recomendaciones para que sepamos como la podemos mejorar.

¿Hasta qué punto es malo para el posicionamiento tener una tasa de rebote alta?

Google establece la relación entre las visitas que recibe tu web y el tiempo que cada una de las mismas está en la página. Si el lector entra y sale en cuestión de segundos, los algoritmos del buscador determinan que, o bien no ha encontrado lo que busca, o bien la información es de baja calidad. En cualquier caso, la idea está clara: tu página no es interesante.

Si esto pasa, ya te puedes olvidar de aparecer en las primeras posiciones de Google. Si no arreglas el problema, puede que tu posición siga bajando hasta que te hagas completamente imposible, lo que significará que todo tu tiempo lo habrás invertido en vano.

Por fortuna, nosotros podemos ayudarte con esto.

¿Cómo bajar tu tasa de rebote? Paso a paso

1)     Reducción del tiempo de carga

Lo primero que deberíamos hacer es estudiar todos aquellos factores que están haciendo que tu web cargue lentamente. Además de usar PageSpeed de Google, también podemos utilizar otras herramientas como GTMetrix

El funcionamiento de estas páginas es muy sencillo: tan solo tendrás que introducir la URL de tu proyecto y esperar a que se escanee. Obtendremos una nota o varias notas, además de aquellos factores en los que podemos trabajar para mejorarla.

Conforme vayamos mejorando las acciones, será cuestión de volver a hacer el análisis para ver si nuestros esfuerzos están teniendo sus frutos.

2)     Revisión de contenidos

Se honesto contigo mismo: ¿Tus contenidos tienen la calidad que se espera en Internet? ¿Están debidamente optimizados con palabras clave? ¿Son amenos, fáciles de leer, digeribles? ¿Están enfocados a que el usuario haga una determinada llamada a la acción?

Muchos webmasters invierten en una buena web, con una estructura perfecta y compran enlaces de calidad en diarios reconocidos… pero fallan en lo más importante, en conseguir contenidos de calidad.

Es hora de revisar tus contenidos para determinar si son de calidad.

Quizá deberías plantearte contratar a un redactor de artículos para que se encargue de dotar de valor a tu proyecto. Esto requiere de una determinada inversión, pero, si el redactor es bueno, la inversión empezará a amortizarse desde el primer momento.

3)     Aprende de los mejores

Muchas veces, el error de los contenidos no está en que no sean de calidad o en que no estén bien optimizados, sino en la elección del tema y en la forma de redactarlos.

Tus textos deben decir algo y estar orientados a solucionar las dudas que el lector pueda tener. Si no tienes ni idea de cómo empezar con esto, siempre puedes echar un vistazo a lo que hacen tus competidores. No se trata de copiar, pero sí que es cierto que en sus blogs puedes inspirarte para crear nuevo contenido.

Redacta algunos artículos y revisa como afecta esto a tu tasa de rebote.

4)     Correcta optimización de tus contenidos

Escribir por escribir tampoco tiene mucho sentido. Tus lectores tienen unas necesidades de búsqueda muy concretas que manifiestan a través de tendencias de búsqueda.

Existen herramientas, como el Planificador de Palabras Clave de Google, que nos ayudan a conocer las keys más relevantes en base a nuestro tipo de negocio.

Te recomendamos empezar con aquellas que tengan una dificultad baja-media de posicionamiento y un volumen de búsqueda medio-alto.

La idea es que integres estás palabras en tus contenidos, títulos, categorías, metas y en cualquier parte de la web, pero siempre de forma lógica y evitando la sobre optimización.

5)     Revisión de la arquitectura de la web

Es posible que tu problema esté en el diseño de la página:

  • Si estás usando una plantilla con un CMS, como podría ser con WordPress o Prestashop, es el momento de determinar si el tiempo de carga de la misma es lógico, o si tiene algún plugin o widget que lo esté elevando.
  • Revisa también si el interlinking (enlaces internos) está bien planteado. El simple hecho de conectar cada entrada con un par de artículos puede ayudarte más de lo que te imaginas.
  • Si la publicidad que ha implantado es tan intrusiva que resulta toda una odisea navegar por la web, es hora de volver a plantear la página.

6)     Adaptación a los dispositivos móviles

¿Sabías que la mayoría de las visitas que vas a recibir en tu web provendrán de un teléfono móvil o de una tablet? Y esta tendencia se seguirá incrementando todavía más en los siguientes años.

Es decir, que es hora de empezar a trabajar en la adaptación de tu web a dispositivos móviles. De hecho, según las recomendaciones de Google, este tipo de actuación puede reducir tu porcentaje de rebote de una forma muy importante.

7)     La importancia de agregar llamadas a la acción

Todo tu proyecto web está orientado a cubrir una determinada llamada a la acción, aunque esta puede ser más o menos evidente.

Por ejemplo, si queremos hacernos con los mails de los clientes para una estrategia de e-mail marketing, podemos agregar un formulario.

Piensa que, si el cliente rellena el formulario, esto reducirá la tasa de rebote al estar más tiempo en la web. Debemos pensar en cómo hacer que lo rellene; por ejemplo, podríamos ofrecerle un ebook a cambio.

Empieza a aplicar estas técnicas y verás cómo conseguirás reducir tu tasa de rebote de una forma importante.

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